FORMA Y ARMONÍA VITAL.

Espacio abierto al juego de relacionar palabras, formas, y colores al ritmo intimo del universo...




8/11/09

GOZOS DEL SIGLO XXI

 “Un momento de reflexión para vivenciar la interrelación armónica que eleva el espíritu de nuestros recursos naturales”…
EXPLICACIÓN SUBJETIVA
La impresión conmovedora y la emoción que transpira el canto poetico de Encarna Fontanet, han provocado en mí una sensación de inquietud que me lleva a sentir la necesidad de salir del ego; darme cuenta y admitir (al menos, por un instante) la posibilidad de compartir la experiencia existencial en este plano de la realidad: dentro y fuera de mí mismo, dentro y fuera del otro, dentro y fuera de los otros seres vivos como parte viva y consciente del ecosistema biológico y social, donde la lectura actual de la realidad toma cuerpo al percibir la auto estructuración natural-artificial, interior-exterior, de la vida del siglo XXI.
Partiendo de esta impresión he dado forma la siguiente estructura compositiva:
COMPOSICIÓN
• LINEA. Ascendente diagonal de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.
• FORMA. Circulo central reforzado por la intersección del espacio vertical-horizontal.
• RITMO. Angular y circular en rotación al centro y la parte superior,
• VOLUMEN. Interrelación secuencial de encuentros y fusiones de formas.
• COLOR. Amarillo, rojo, azul; simbología y gradación cromática en contrastes armónicos.

Con esta estructuración he dado forma plástica a la imagen mental percibida.
REFERENTES TEMÁTICOS.-Para la representación plástica de este mural, he tenido como referente exterior dos elementos naturales: el aire y el agua (la sierra de la ermita y el mediterráneo, al amanecer) siendo la tierra y el fuego los referentes de connotación interior. Con el impulso de estos cuatro elementos, he dado forma a una composición que manifieste el valor de la vida y la alegría de vivir, traducida al lenguaje gráfico-plástico mediante la libre interrelación de ritmos, formas, texturas y colores, guiados por la necesidad y sorprendidos por el azar…

SIMBOLOGÍA DE LA FORMA Y EL COLOR.- El carácter simbólico de la forma circular, que ocupa el centro de la obra (dividida por una línea horizontal en dos planos: aire y agua), hace referencia al mundo físico (el mar y la ermita). Dentro de este círculo, hay otro más pequeño, que se refiere al mundo psíquico. Fuera de los dos, hay otro círculo exterior, que representa el mundo sobrenatural. Un movimiento de interrelación entre estas tres percepciones suscita una secuencia global de lo macro y lo micro, lo aparente y lo oculto, lo físico y lo psíquico, lo afectivo en lo intimo y lo trascendente. Los tonos amarillos, dentro y fuera de la forma circular, representan el pan como alimento de cuerpo y espíritu… Los tonos rojos se elevan sobre si mismos y hablan del vino, de la sangre y del amor en solidaridad con la vida dentro y fuera del límite ue marcan los círculos cerrados.