FORMA Y ARMONÍA VITAL.

Espacio abierto al juego de relacionar palabras, formas, y colores al ritmo intimo del universo...




20/4/08

CRÍTICA...



Criticar es algo que estimula mi ego y me hace vivir la aparente ilusión de estar por encima de la realidad. Digo aparente porque al " revisar " en mi comportamiento los conocimientos que muestro sobre aquello que critico, y mirar el objetivo y significado de la crítica en sí, aunque la ilusión me acompañe..., me doy cuenta que la " eficacia " de la crítica sólo es posible en el mismo nivel de la realidad criticada...


NUEVAS POSIBILIDADES
Con esto quiero decir: que para " criticar " necesito estar en disposición de atender lo que ocurre "dentro y fuera de ti...," y solo puede ocurrir si esas dos percepciones son observadas desde el mismo plano de la realidad y que algo así nos puede llevar a descubrir en la autenticidad del "nosotros" una apreciación objetiva de nuevos valores.
Entiendo, que tu y yo miremos las cosas a partir de nuestras propias experiencias, emociones y esquemas mentales o morales y que el significado que asignamos a los acontecimientos nos haga vivir ilusión y realidad de un modo diferente a cada uno.
Aprecio el valor... " la riqueza personal " en la originalidad de cada punto de vista. Observo también " la pobreza personal... ", cuando la opinión individual es confundida con un hecho, ignorando lo demás y afirmando por la fuerza, la estrategia o la repetición mecánica, el desprecio del otro, o los otros, porque no tienen la misma apariencia, se comportan de un modo diferente o tienen otro punto vista.
Admito que discernir o juzgar algo requiere una gran dosis de sinceridad vital por parte del que critica, pues de él se espera: que evalúe tanto los méritos como los deméritos de un objeto, situación o comportamiento y que de acuerdo con ellos emita un juicio que comunique, influya, y motive " nuevo valor " para que los demás podamos percibir con ilusión una clara respuesta a la realidad criticada en su propio comportamiento.

Comunicar, influir y motivar hacia el descubrimiento de algo, puede ser " enriquecedor " en la medida en que admitimos y ejercemos la critica con generosa bondad, haciendo de ella, un procedimiento creativo donde ilusión y realidad interactúan creando entre " tu y yo" nuevos equilibrios de armonía vital.